Guisado de falda de cordero
INGREDIENTES: (para 4 personas)
- 1kg de carne de falda de cordero
- 2 zanahorias
- 2 tomates
- 1 cebolla
- 1 cabeza de ajos
- 1 ramita de romero
- Pimienta negra molida
- 1 par de clavos (especia)
- Sal
- Aceite de oliva
- Vino blanco
Ponemos en una cazuela (a la que habremos cubierto antes el fondo con aceite) la falda de cordero cortada a tiras, una cabeza de ajos, una rama de romero, un poco de sal y pimienta molida y la rehogamos hasta que quede bien dorada (no hace falta que esté hecha por dentro).
Después, agregamos la cebolla cortada en tiras, la zanahoria pelada y cortada en rodajas y el tomate partido en gajos y seguimos rehogándolo todo. El tomate, a medida que se vaya haciendo, se irá deshaciendo. Si vemos que la piel se desprende, la retiramos de la cazuela (sólo cómo cuestión estética a la hora de emplatar el cordero).
Cuando veamos que la cebolla está cristalina y que la zanahoria se ha dorado un poco, agregamos un poco de pimentón dulce, medio vaso de vino blanco y un vaso de agua.
Lo removemos todo y, cuando empiece a hervir, lo ponemos a fuego lento, que siga hirviendo pero de manera que se haga poco a poco. Lo vamos probando de sal de vez en cuando y le agregamos más si es necesario.
Cuando ya esté hecho, lo dejamos reposar unos 10 minutos y ¡listo para comer!
Y para quien no lo sepa, la falda de cordero, junto con el pecho, son los cortes preferidos para guisos y estofados. Es una carne fibrosa en corderos de edad (animales de invierno) aunque muy aromática y suculenta.
Después, agregamos la cebolla cortada en tiras, la zanahoria pelada y cortada en rodajas y el tomate partido en gajos y seguimos rehogándolo todo. El tomate, a medida que se vaya haciendo, se irá deshaciendo. Si vemos que la piel se desprende, la retiramos de la cazuela (sólo cómo cuestión estética a la hora de emplatar el cordero).
Cuando veamos que la cebolla está cristalina y que la zanahoria se ha dorado un poco, agregamos un poco de pimentón dulce, medio vaso de vino blanco y un vaso de agua.
Lo removemos todo y, cuando empiece a hervir, lo ponemos a fuego lento, que siga hirviendo pero de manera que se haga poco a poco. Lo vamos probando de sal de vez en cuando y le agregamos más si es necesario.
Cuando ya esté hecho, lo dejamos reposar unos 10 minutos y ¡listo para comer!
Y para quien no lo sepa, la falda de cordero, junto con el pecho, son los cortes preferidos para guisos y estofados. Es una carne fibrosa en corderos de edad (animales de invierno) aunque muy aromática y suculenta.
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