Muslos de pavo al horno
- Muslos de pavo
- Zanahorias
- Cebollas
- Tomates
- Maceramiento: vino blanco (también puede ser tinto), hojas de laurel, dientes de ajo, un par de ramas de romero y de tomillo, unos granos de pimienta, unos clavos, pimentón, sal y un chorro de aceite
- Berenjenas para la guarnición.
Se ponen los muslos en un recipiente el día anterior y se cubren con la salsa que hemos preparado para el maceramiento.Al día siguiente, que ya habrá cogido todo el sabor, ponemos los muslos en una cazuela de barro o en cualquier bandeja honda que tengamos para el horno. Partimos las zanahorias, cebollas y tomates y los repartimos por la bandeja. Le echamos un poco de la salsa que ha quedado del maceramiento pero sin pasarnos, añadimos una pizca de sal y lo metemos al horno, a una temperatura de 180º. Cuando estén dorados por una parte, les vamos dando la vuelta para que se doren enteros y para que vayan cogiendo también parte de la salsa. Si es necesario, ir añadiendo un poco más del caldo en crudo.
Una vez bien hecho, lo retiramos del fuego y partimos una berenjenas a tiras, mínimo de un dedo de grosor. Las espolvoreamos con pimentón, un poco de aceite y sal, o bien, les ponemos por encima un poco del caldo que nos ha quedado, y las metemos al horno unos 20 o 30 minutos como máximo, vigilando que no se nos hagan demasiado. Cuando veamos que están doradas, las sacamos y las utilizamos como guarnición, junto con las verduras que ya pusimos anteriormente.
Cuanto más tiempo estén los muslos en el horno, más tiernos y sabrosos quedarán luego. Por eso no es conveniente ponerlos a una temperatura muy alta, para que no se hagan antes de hora.









